Una tarde lluviosa de Noviembre y después de 3.136 Kms recorridos llego al Great Smoky Mountains National Park (traducido literalmente Grandes Montañas Humeantes) que pertenece a los estados de Tennessee y Carolina del Norte.

La nieve se había adelantado hace una semana y había tramos que había que ir con mucho cuidado por miedo a resbalar. Mis botas ya eran un colador donde filtraba el agua por todas partes y además la suela estaba desgastada por lo que podía derrapar en cualquier momento. Conocí a un Thru-Hiker que estaba haciéndo el AT con unas sandalias de tiras. Increible pero cierto.
El Great Smoky Mountains National Park está declarado Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1983. Alberga más de 100 especies de árboles, 1570 especies de flores, 60 especies de mamíferos, más de 25 especies diferentes de salamandras y 2000 variedades de hongos. El parque nacional más frecuentado de todo el país y en los últimos años ha sido visitado por más de nueve millones de visitantes al año. Tal vez sea esta la razón por la cual ahora se tenga que pagar para conservar el entorno. Yo hice el pago por internet pagando unos 20$ por cuatro noches. Dejas constancia del pago en uno de los buzones que encuentras en el camino y guardas una copia por si un “ranger” te pide el comprobante. No dudes en hacerlo porque la multa es peor que encontrarte con un oso. En este parque residen entre 400 y 600 osos. En el pasado los shelters o refugios tenían una rejas para mantenerlos alejados hoy en día sólo se conserva un refugio con reja. Desconozco la razón de por qué sólo queda uno. ¿Alguna apuesta?
Cargar la tienda de campaña es un peso adicional pero te saca de apuros cuando el refugio esta lleno de gente o para protegerte de una invasión de mosquistos. El Smoky es uno de los parques que sólo los thru-hikers (los que están haciéndo el AT completo) pueden montar su tienda de campaña junto a un shelter. No encontrarás áreas de servicio en el camino de los Apalaches por lo que el privado será un poquito menos privado. La norma es seguir el Leave No Trace (No dejar huella).

Gatlinburg, la ciudad de las atracciones y la diversión con cientos de hoteles, restaurantes, un montón de tiendas, parques temáticos,… Yo sólo soñaba con un buen restaurante y ropa seca. Se encuentra a 25 kilómetros del parque pero gracias a la amabilidad de un senderista que nos llevo en su coche pude pasar 36 horas en Gatlinburg y conocer el nacimiento del country con Dolly Parton y su tan versionada canción “I will always love you” que fue un hip por Whitney Houston. Imaginate después de estar en el silencio de las montañas me voy a la ciudad del bullicio, del monedero abierto las 24 horas. No me arrepiento en absoluto. ¡Y qué bueno el buffet libre! Desayunar tres veces. Es lo que uno busca cuando está tanto tiempo caminando: buena comida y un sitio cómodo donde dormir. Es tan amplia la oferta que encuentras precios para cualquier bolsillo.

Tras un descanso merecido en Gatlinburg vuelta al parque. Siento que ya me queda poco para llegar al final y mis piernas casí ya vuelan pero ¡qué frio! Tal vez por eso siento que van más rápidos porque si paro me congelo. De todos los parques nacionales que he visto a lo largo del AT este es el más misterioso. Percibo como si toda la fauna estuviese vigilando mis pasos mientras recorro la cadena montañosa que forma parte de los Montes Azules. Toda ella cubierta por la niebla donde es difícil apreciar la frondosidad de sus bosques con ese color gris del paisaje.
Ya sólo me quedan 383,18 kms para llegar a Springer (Georgia), el final de este periplo. Los antiguos pobladores de este basto terreno de más de 200 hectáreas de extensión, fueron los cherokee. Creían que nuestros pies eran la conexión con la madre tierra. Y tienen parte de razón:

Aprendí a cómo andar, andando, aprendí a mapear, mapeando, aprendí a cómo escribir dentro del terreno con mis propios pies y no con un bolígrafo. Mis pies, recuperados de la sombra, dibujan, cantan y bailan.