Una cuarta parte del Apalachian Trial (AT) lo pasas dentro de los márgenes del estado de Virginia y 154,49 Kms del AT corresponden al Parque Nacional de Shenandoah.Se encuentra a tan solo 120 kilómetros de Washington, D.C. Después de diez estados y recorridos 1.970,47 Kms entro al parque sin saber , por supuesto, la noticia que el gobierno iba a anunciar respecto a los parques nacionales.Cuantas veces imploré a Virginia cuando mis rodillas sufrían el impacto sobre el terreno. ¡Ay, Virginia! Cuanto me haces suspirar pero que alivios tan intensos me ofreces.

El parque nacional con unas 80 hectáreas de tierra protegida creado a mediados de los años 30. Es visitado anualmente por un millón y medio de personas, especialmente en otoño cuando las hojas de: maple, fresnos, helechos,… han extendido un manto de colores por todo el parque y también por su abundancia de vida salvaje: ciervo de cola blanca, pavo salvaje, castor, oso negro. También es lugar de paso de las aves que emigran al sur buscando un clima cálido.

¿Dónde está la gente? Si no fuera porque me crucé con muchos ciervos y mi corazón sufrió el embiste de un par de osos negros pensaría que la tierra habría dejado de latir por estos lares.
El Skyland Drive es una ruta panorámica, con 169 kilómetros de largo, que serpentea por el parque nacional y conecta con la cresta de las Montañas Blue Ridge con merenderos, restaurantes, alojamientos, campamentos e incluso construcciones históricas. Para poder acceder con vehículo hay que pagar una entrada. Si vas a pie es gratuito pero debes obligatoriamente que registrarte. Cuando entras al parque siguiendo la ruta de los Apalaches te encuentras un buzón con un libro de visitantes. Es ahí dónde debe figurar tu nombre, en este caso, “Chulapa”, mi alias del camino y la fecha de entrada. Un control para saber cuanta gente entra en el parque. Cuando estás haciéndo la ruta de los apalaches se adopta un alias que puedes ponertelo al comienzo o durante el camino. Conocí a Google, a Harpo, a Groucho, a Pineapple, a Galoot y por supuesto, a Cow´s Head, mi compañero de viaje.
Pero, ¿dónde está la gente? El AT construido mucho antes que el Skyland Drive cruza la carretera más de cincuenta veces y no he visto a nadie. ¡Qué pasa! Y los “rangers” ¿dónde están?

De camino a un refugio y pasando por una de las cascadas que hay en el parque me topé con un oso. ¿Quién tiene más miedo? ¿Él o yo? La respuesta: los dos. El oso tiene miedo del humano y el humano tiene miedo del oso por lo que hay que seguir unas reglas básicas:
1. No salgas corriéndo. Es difícil pero es lo más acertado. 2. Empieza a hacer ruido: palmadas, golpea los bastones uno contra otro, levanta las manos y agítalas para parecer igual de grande que él. Demuestrale que no tienes miedo y puedes defenderte.El oso se asusta con los ruidos y por regla general sale huyendo. Y si crees que estás en una zona que hay muchos osos empieza a anunciar tu presencia con los métodos que hemos dicho antes e incluso hablando alto o cantando. Y para terminar REZA, bueno es una broma pero nunca está de mal estar atento a cualquier movimiento. No olvides guardar la comida en lugares apropiados. En los refugios encontrarás contenedores metálicos o las llamadas perchas para colgar la bolsa de comida entre otras cosas.


“El Shenandoah National Park is CLOSED ” ¿Cómo? ¿No entiéndo? El parque está cerrado al público ya que el gobierno ha cerrado la administración y los parques nacionales también están cerrados. Ahora entiéndo todo porque no veo a gente circular por aquí. Ya me quedan pocos kilómetros para salir del parque pero volvería de nuevo a explorar sus rincones. Apenas civilización dentro del parque: apalacheros dispersos que vamos jugando al ratón y al gato y algún excursionista. Un lugar perfecto para relajarse a pesar de la afluencia de visitantes pero con una clara conciencia ética de conservar el entorno. Y no puedo terminar sin hablar de “Galoot” un ex-apalachero que sigue activo realizando secciones del AT. Compartiéndo sus conocimientos de preservación de la naturaleza y como no ofreciéndo su hospitalidad a otros apalacheros como hizo con nosotros.