Mi primera vez fue en Tanzania y más concretamente en Dar es Salaam. Nunca imaginé que iba a descubrir estos deportes tan de cerca y en mis propias carnes.

DEPORTES 

Durante los tres meses que estuve en Dar me apunté a un equipo de “netball”, traducido literalmente al castellano “pelota de red”. Algo parecido al baloncesto pero donde las reglas del juego difieren bastante de las del baloncesto y las canastas son más pequeñas. Como me gusta practicar cualquier deporte que sea en equipo tengo que decir que me gustó mucho. Y a pesar de que me gusta sudar y descargar adrenalina aquí sude todo lo que mi cuerpo podía y más. Pero no porque mis huesos estén oxidados, bueno un poco pero les costaba moverse con naturalidad por la intensa humedad que apenas te dejar respirar.

Y seamos sinceros, había algo en este juego que no acababa de gustarme por completo. Finalmente me di cuenta que necesitaba algo con más energía y que no fuera en un sitio cerrado de un gimnasio.

Me apunté a rugbi, deporte que no había jugado nunca pero era justo lo que estaba buscando. ¡Fascinante! Un deporte de contacto y donde las reglas del juego son más simples de aprender rápidamente que el “netball”. Me gustó todo desde un principio, desde como tirar la pelota a cómo salir corriendo para llegar a la línea de fondo. La verdad que tiene algunos movimientos de cuando fui jugadora de balonmano y creo que por eso ayudo a que me gustará.

Y otro deporte que aunque es más estático la mente no para de trabajar. Mi primera vez fue en Dar es Salaam con “Scape room”. Un trabajo en equipo también y donde cada uno de los participantes tiene que poner los cinco sentidos bien despiertos y alerta ante cualquier imprevisto. Los minutos juegan un papel decisivo para conseguir la meta.

Y otra primera vez fue asistir a una función japonesa en el “Little Theater” en Dar es Salaam. Canciones y bailes de Okinawa con la compañía Chura. Nunca antes había asistido a una actuación de este tipo y tengo que decir que me fascinó desde el primer momento. Mi cara se quedó paralizada al igual que mis ojos dejaron de pestañear. No quería perder ni un solo movimiento, la elegancia con que movían sus cuerpos todos a un mismo ritmo. Una música que invitaba a la relajación y algunos momentos a la participación de ponerte a bailar. Una puesta escena muy sencilla pero con unos trajes tan espectaculares que vestían el decorado..

Y para finalizar con mi primera vez ha sido pasar las navidades en la estación de verano y con un clima tropical. Dar es Salaam en diciembre tiene unas temperaturas de 30ªC y una humedad de 81%. Estar lejos de tus seres queridos en fechas tan especiales se hace un poco pesado como el clima de aquí. Aunque cuando hace tanto calor y la ropa que llevas es tan ligera y las decoraciones navideñas que ponen en los comercios parece que no tenían otra cosa que poner, ¡es genial! Creo que no estamos en navidad y así no echo de menos a nadie.

 

Mi primera vez en Tanzania no ha estado nada mal.